Julio llego y con él, el final del viaje que empezó en octubre.

23 viajeras y viajeros han llegado a puerto, ha sido un viaje tempestuoso, donde hemos ido recorriendo islas abandonadas, mares inhóspitos jamás recorridos, navegado por tormentas, otras veces nos enfrentamos a los monstruos que viven debajo de la cama y dentro de los armarios,  en alguna ocasión el barco se inundó, las lágrimas  caían desde el centro del corazón, hubo algún arrecife que nos atrajo con cantos de sirena, intentando distraernos de nuestro objetivo.

Pero aquí están estos valientes viajeros y viajeras  han llegado a puerto y sus maletas que al principio iban llenas de dolor, ira, miedo y oscuridad, hoy… bueno hoy quieren enseñaros todo aquello que se han traído y que les acompañaran en su nuevo caminar por nuevas  tierras.

Durante toda mi vida he tenido el sentimiento de no pertenecía y de tener que competir para ser querida.

Por primera vez me siento segura, a salvo, siento que pertenezco y no tengo que pelear para ser querida…aceptada…tal y como soy.
He encontrado a mi familia y quiero ir de vuestra mano a cualquier lugar.
Os quiero.
Miriam

Durante toda mi vida y sobre todo tras recordar los abusos, he sentido que gritaba pidiendo ayuda y salvación y nadie podía oírme a pesar de estar rodeada de gente, era un grito desgarrador hacia adentro y por eso sólo lo oía yo. Gracias a Garaitza y al taller he podido dar voz a lo callado tanto tiempo y encontrar un hueco acogedor en este mundo al que consideraba hostil y donde ahora me siento acompañada y con ganas de escribir las páginas en blanco de mi historia, gracias. Mertxe

Para mi secuelas a sido pasar por muchos estados de ánimo y de cada uno he sacado algo positivo, que sirve para que yo y la gente que quiero tengamos una mejor vida. GRACIAS. P.P.

Para mí vivir y participar en el taller de secuelas ha sido imprescindible para observar, ver, reconocer y comprender las heridas de mi alma y así empezar a sanarlas. Entre todos los que participamos se crea comprensión, solidaridad y un hermanamiento  que a mí me resulta necesario para coger fuerzas, alegría, amor del bueno y así poder aceptar todo lo que los abusos me han dejado. Arantza

No puedo borrar el pasado, pero con vuestra fortaleza que habéis sido mi antídoto, construiré mi futuro. Marga

Garaitza ha cambiado totalmente mi vida.
Desde muy joven he estado acudiendo a diferentes terapeutas y terapias , avanzando a intervalos… sin sentir que realmente algo cambiaba. Hasta que por fin llego a Garaitza y es donde realmente mi camino de sanación comienza. Dejo atrás el infierno y la cárcel en la que he vivido toda mi vida.
Gracias a Carmen puedo decir con VIVA voz que me he recompuesto de todas mis heridas. Ahora soy una mujer fuerte, completa, valiente, decidida y orgullosa de mí misma.
Gracias a todas las herramientas que he ido adquiriendo en Garaitza he sido capaz de coger las riendas de mi vida. Jamás hubiera llegado a imaginar que es posible tener la vida que tengo ahora.
Decidir acudir a la asociación es lo más importante que he hecho nunca. Una vez llegas, ya estás a salvo..porque el camino de sanacion ya ha comenzado.
Gracias Carmen por haberme devuelto a la VIDA.
Iratxe

Desaprender para dar paso a la gran transformación que ha cambiado mi vida, este es mi paso por Garaitza. El gran dolor que habitaba en mi piel cada día al abrir los ojos, desaparece paulatinamente con cada paso que doy desde que soy consciente de lo que pasa en mí y en lo que me rodea. Ya no duele empezar a vivir….. ya no me disocio para no sentir….. ya no grito sin voz!! Mi guerrera seguirá en alerta, pero desde una posición mucho más fuerte porque ya existen en mí tantas luchas ganadas… Y “mi niña” ha podido volver a ser niña, y jugar, soltar, saltar, volar para llegar hasta el final, el de ser una mujer libre segura y feliz. Porque soy ASI, como tú… Nai

Llegue a Garaitza con ganas de superación como dice la palabra, tenia 46 años y una vida dedicada a huir d un lado para otro y a trabajar sin descanso. A estar siempre ocupada, para no sentir.  La soledad, el abandono, la tristeza… muchas emociones y etapas vividas durante ese tiempo. Ahora, después de un año y unos pocos meses, me siento con ganas de “trabajar para vivir y no vivir para trabajar”, he ido dejando que saliera esa niña herida y soy más yo. He ganado una familia de amigo@s y muchas herramientas para ir creciendo y cambiando día a día.  También he  ganado seguridad, autoestima, valor, saber disfrutar de muchas cosas y darme cuenta de cómo soy en realidad. Hay una bonita frase que he aprendido en este viaje, junto a otras muchas cosas y es, TODO EMPIEZA Y TERMINA EN MI. Gracias 

Gurutze

Siempre me sentí muerta en vida, como si mi cuerpo estuviera pisando suelo, pero sin vivir y convivir con el resto.
Hace un tiempo comencé la andada junto a mis hermanas y hermanos en Garaitza y por fin puedo decir que estoy viva. 
Mi corazón se está descongelando con cada latido, mi piel se eriza al contacto con el sol y una sonrisa empieza a dibujarse en mi interior.
Aún me queda mucho por hacer, mucho camino por andar y mucho trabajo que hacer, pero estoy viva, y eso es algo que durante años creí que jamás pasaría. 
Gracias por el trabajo que desde el amor realizan en Garaitza
Oskia

El trabajo en el taller de secuelas ha sido reencontrarme conmigo. Ha supuesto hacer una limpieza interna de ansiedades, miedos, inseguridades, autoagresiones, boicoteos, falta de límites propios y con los demás, prepotencias, narcisismos, dejar de ser especial, diferente, raro, culpa… Y poder ordenar mis cimientos: reconocerme como soy realmente, ser consciente de lo bueno que tengo, cuidarme, poner límites saludables conmigo y con los demás, reconocer mi realidad y la realidad que me rodea, hacerme responsable de mis decisiones… Ahora me siento en paz conmigo y con los que me rodean, puedo sentir, expresarme y moverme desde lo que decido y en la realidad, mi relación con los demás y con lo que me rodea es real y fluida, sintiéndome capaz de resolver lo que se me presenta sin aplazar. Mi vida ha cambiado completamente.

Gracias.

Javier

Llegué a Garaitza perdida, sintiendo que mi vida no funcionaba. Aterricé con cierto miedo y desconfianza y con dudas de que mi disfuncionalidad viniese realmente de los abusos y el maltrato. Había crecido negando mi historia, pensando que lo vivido en la infancia no tenía importancia y que no había sido “para tanto”. En Garaitza he aprendido que los abusos marcan de manera determinante toda nuestra vida, que nos dejan secuelas que modifican nuestro cerebro y nuestro cuerpo, y por tanto, nuestro carácter y actos. En Garaitza he aprendido a identificar esas secuelas y a aceptarlas, pero también a saber cuál es mi verdadero yo, mi verdadero carácter tras las capas de oscuridad. El taller de secuelas ha sido un viaje fascinante de autoconocimiento, un viaje con billete de ida, pero no de vuelta, porque ahora solo hay camino para la sanación, la aceptación, el descubrimiento y el placer. El camino nunca acaba y a veces seguirá siendo cuesta arriba, pero ahora es diferente. Sé de dónde vengo y a dónde quiero ir. Gracias a todo el equipo de Garaitza y a mis compañeros y compañeras por compartir tanto y tan bien.

Olaia

Yo, cuando empecé este viaje, me subí a un barco,en un barco que no sabía cómo iba a flotar. Después de 45 años de estar callada, sufriendo en silencio, por todo lo que viví en mi infancia,sobreviviendo como pude.

Subí a este barco llamado GARAITZA,la capitana,una gran mujer llamada CARMEN,con 23 pasajeros más llamada FAMILIA. Con ellos emprendí mi viaje que duró 10 meses,10 meses que pase momentos muy malos y también buenos.

Gracias, CARMEN por este viaje, me has ayudado a ser mejor persona a seguir luchando y a ser un poco más feliz.Gracias, FAMILIA por compartir@s,por estar en los momentos que más os he necesitado, y por hacer este viaje conmigo,os quiero un montón, y espero seguir viajando con tod@s

Txelo

Estoy viviendo un momento precioso, me siento  con tanto miedo que  cualquier cosa me supera, quiero compartir con vosotros dar animos pero cuando quiero escribir me bloqueo y me entra inseguridad.

Estoy haciendo  muchas cosas que antes no hacia, antes era no sentir y mucha prepotencia,  aun asi me quedo con el miedo, porque siento.

Javi

Sin yo saberlo, me hacía más daño desde la sombra. El abuso estuvo escondido décadas controlando mi vida. Un monstruo que aparecía sin aviso y sin control para ponerlo todo patas arriba. Pero también a diario con el miedo a vivir y la sensación de no saber vivir. Eso que a los demás no parecía costar esfuerzo. Por fin salió a la luz hace 3 años tras un largo camino de búsqueda. Y llamé a Garaitza. Tras un tiempo de trabajo personal me apunté al taller de secuelas. Despojado el monstruo de su anonimato sentí cómo iba perdiendo su poder sobre mí. Cuanto más grande me hacía, más pequeño se volvía. Lo fuimos desenmascarando entre tod@s sesión a sesión. Agradecida por compartir este aprendizaje con corazones llenos de dignidad y coraje que ASI como yo, recién empiezan a vivir. Miren/ María – sin pecado concebida