Puntada a puntada cosí tu contorno hecho con el retal de una sábana vieja, uno a uno confeccioné tu gran melena de lana, de un lazo bordado tu camisa, de otro liso tu falda, y ceñido a tu cinturita una trenza de “colas de ratón” con una gema en medio. La expresión de tu rostro serena, tranquila, amable…simbolizando a esa mujer que protagoniza el cuento del que eres la títere, La Gran Madre Txisun.

Creada hace tres años aproximadamente, y tres años han sido los que has pasado en el cajón del despacho de Carmen, guardada, a cubierto de daños, en buenas manos…casi se me antoja decir que al igual que yo…a resguardo, en buenas manos también, entre las mismas, y ya me veo asomando la nariz al exterior del cajón, como tú mi pequeña muñeca.

Naciste para ser regalada, y como nada es por casualidad, quien debía recogerte desapareció, quedándote en el limbo, algo que me resuena demasiado del pasado. Flotando en ese camino que se creaba del paso de unas manos a las otras, perdida en ese viaje de comienzo y que alguien debía de recoger y sostener al final…una evidencia más de lo que fue mi realidad, de cómo se rigió mi vida, de lo difícil que era brillar y ser vista, de lo poco que importaba el esfuerzo que puse, …, aunque pensándolo bien, en esta ocasión no estabas sola, Garaitza fué tu hogar durante tres años, allí te han cuidado y pudiste descansar, como yo.

Ahora has vuelto a mí, a conocer mi vida actual, mi casa…y lo que parecía que iban a ser unas vacaciones creo que se van a convertir en un periodo más largo. Te he buscado un lugar, y ocupas el espacio de algo que sentía que debía retirar, algo arrastrado del pasado. Tu eres nueva, eres yo, mi yo de ahora, decidida y cada vez más segura, y curiosamente, de todas mis creaciones eres la única que estás conmigo, las demás siempre han sido para alguien, pero tú eres para mí, Mi Gran Madre Txisun, la grandísima hechicera que emprendió su viaje de crecimiento, para pasar de nivel, para ser un poquito más grande, como yo.

Pero hoy algo ha pasado, algo que afirma una vez más otra enseñanza de este camino de crecimiento…de lo increíble de las casualidades poco casuales, nace también otra títere, Garaitza Mari. De otras manos, en otro momento, pero en la misma sala, compartiendo la misma historia, nacida también para ser regalada y perdida en el camino porque su nuevo dueño también desapareció. Tomando el relevo de la Gran Madre Txisun se ha quedado en Garaitza, cuidada, arropada. Alli está bien, nosotras lo sabemos, el tiempo que haga falta, el que ella necesite.



Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad