El precio de compartir.

El precio de compartir.

Algunas desde el día anterior con fiebre, también había ojos llorosos, con el brillo que le dan la emoción y los nervios, algún tic nervioso se dejó ver en otras, otros traían su gran carga a cuestas dado su reciente comienzo en esta travesía, incluso visiblemente...
Mi mochila

Mi mochila

Y me dijo Juanma, “…¡venga Nerea!, mójate un poco más, seguro que puedes hacer alguna letra que hable más de tu interior, de algo que cada vez que lo cantes reproduzcas porque es un sentimiento latente…”, y así lo hice. Ni él ni yo supusimos el resultado de aquella...